| 1 cuota de $26.250 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.250 |
| 2 cuotas de $15.683,06 | Total $31.366,13 | |
| 3 cuotas de $10.889,37 | Total $32.668,13 | |
| 6 cuotas de $6.208,56 | Total $37.251,38 | |
| 9 cuotas de $4.617,08 | Total $41.553,75 | |
| 12 cuotas de $3.885 | Total $46.620 |
La jirafa es muda. No habla, no contesta, no dice ni mu (porque en ese caso sería una vaca, claro).
Nosotros lo sabemos, pero los animales de la selva no, y del más grande al más chiquito se burlan de ella. Por muda y por estirada. Aunque estirada sí que es, sobre todo, la parte del cuello. La jirafa es diferente y les da risa.
Hasta que un día pasa algo terrible, peligroso, catastrófico. Y la jirafa, que no habla, se tiene que hacer entender; y los animales, que se ríen, se tienen que dejar de reír para entenderle.
¿Se podrá hablar sin hablar?
